sábado, 26 de abril de 2014
sábado, 1 de febrero de 2014
PATRIOTISMO O LENTEJISMO - El Colombiano
PATRIOTISMO O LENTEJISMO - El Colombiano
Por RAÚL E. TAMAYO GAVIRIA | Publicado el 1 de febrero de 2014
En la escuela militar un sargento primero pasa por la plaza de armas y ve a un recluta mirando fijamente la bandera nacional, por largo rato. Creyendo que este soldado es un gran patriota, el suboficial quiere aprovecharlo en una lección a sus compañeros. Al empezar la clase llama al recluta y le dice:
--Recluta Aguirre, esta mañana lo vi mirando con atención la bandera nacional. ¿Qué siente usted al ver la bandera de su patria?
--La verdad, mi sargento, quería saber si estaba ventiando.
Escudados con sus insignias de parlamentarios conservadores y de miembros del Directorio Nacional Conservador, algunos jefes de mi partido quisieron manipular la Convención Nacional Conservadora, para poner el partido al servicio de la reelección de un presidente de otro partido que traicionó el voto que le dimos hace cuatro años, aceptando de buen agrado la recomendación del presidente Álvaro Uribe Vélez y creyendo que con este voto continuaríamos la tarea de "Seguridad Democrática" que Uribe había instalado en el país.
Las Tertulias Conservadoras del Sheraton y La Candelaria de Antioquia invitaron a la "desobediencia electoral" y de los demás departamentos llegaron los convencionistas también dispuestos a no dejarse manipular de jefes lentejos y cebados en "el barril de los puercos" o "mermelada" que llaman ahora, para reelegir a Juan Manuel Santos, sino que en su sabiduría, la Convención eligió por una abrumadora mayoría una candidata del mismo seno de la Convención. Según los Estatutos del Partido Conservador, que son ley de la República, la máxima autoridad del Partido es su Convención, por tanto no puede el Directorio Nacional escoger candidato diferente al escogido por la autoridad máxima del Partido. Es más, los miembros del directorio que no estén de acuerdo con la candidata Marta Lucía Ramírez, deberían renunciar a sus sillas en esa corporación.
Lo mismo deberán hacer los funcionarios que ocupan cargos del actual gobierno que busca reelección y el senador Roberto Gerlein como cabeza de lista para el Senado, pues todos sabemos que su propuesta de reelección fue rechazada por unanimidad en la Convención. ¿Cómo puede la candidata del Partido Conservador trabajar en su campaña con un directorio y una cabeza de lista adversos a su campaña?
En una democracia son las mayorías la que eligen. Por eso me dio tanta risa escuchar por un noticiero a mis exjefes decir: "Los dueños de los votos somos nosotros". Pobres ilusos, Cepeda, Telésforo Pedraza, Robertico Gerlein, los veremos en las urnas. Se quedaron mirando la bandera, pero el viento de las lentejas no la movió.
Los resultados de la Convención Nacional de mi partido son reconfortantes, le devolvieron la dignidad al Partido Conservador y le dan una alternativa al pueblo elector elevando a la mujer como posible ganadora que defienda el orden y el progreso, con disciplina y justicia contra la impunidad, que acabe con la violencia contra la mujer y que infunda el respeto por la diferencias sexuales.
ÑAPA. Iban alegres los conservadores santistas del directorio de Antioquia, en el aeropuerto por la mañana del domingo pasado, volvieron cabizbajos por la noche, sin el ministerio que les habían prometido. Lo siento por Juan Carlos Trujillo y compañía. Los otros convencionistas vinimos felices.
Por RAÚL E. TAMAYO GAVIRIA | Publicado el 1 de febrero de 2014
En la escuela militar un sargento primero pasa por la plaza de armas y ve a un recluta mirando fijamente la bandera nacional, por largo rato. Creyendo que este soldado es un gran patriota, el suboficial quiere aprovecharlo en una lección a sus compañeros. Al empezar la clase llama al recluta y le dice:
--Recluta Aguirre, esta mañana lo vi mirando con atención la bandera nacional. ¿Qué siente usted al ver la bandera de su patria?
--La verdad, mi sargento, quería saber si estaba ventiando.
Escudados con sus insignias de parlamentarios conservadores y de miembros del Directorio Nacional Conservador, algunos jefes de mi partido quisieron manipular la Convención Nacional Conservadora, para poner el partido al servicio de la reelección de un presidente de otro partido que traicionó el voto que le dimos hace cuatro años, aceptando de buen agrado la recomendación del presidente Álvaro Uribe Vélez y creyendo que con este voto continuaríamos la tarea de "Seguridad Democrática" que Uribe había instalado en el país.
Las Tertulias Conservadoras del Sheraton y La Candelaria de Antioquia invitaron a la "desobediencia electoral" y de los demás departamentos llegaron los convencionistas también dispuestos a no dejarse manipular de jefes lentejos y cebados en "el barril de los puercos" o "mermelada" que llaman ahora, para reelegir a Juan Manuel Santos, sino que en su sabiduría, la Convención eligió por una abrumadora mayoría una candidata del mismo seno de la Convención. Según los Estatutos del Partido Conservador, que son ley de la República, la máxima autoridad del Partido es su Convención, por tanto no puede el Directorio Nacional escoger candidato diferente al escogido por la autoridad máxima del Partido. Es más, los miembros del directorio que no estén de acuerdo con la candidata Marta Lucía Ramírez, deberían renunciar a sus sillas en esa corporación.
Lo mismo deberán hacer los funcionarios que ocupan cargos del actual gobierno que busca reelección y el senador Roberto Gerlein como cabeza de lista para el Senado, pues todos sabemos que su propuesta de reelección fue rechazada por unanimidad en la Convención. ¿Cómo puede la candidata del Partido Conservador trabajar en su campaña con un directorio y una cabeza de lista adversos a su campaña?
En una democracia son las mayorías la que eligen. Por eso me dio tanta risa escuchar por un noticiero a mis exjefes decir: "Los dueños de los votos somos nosotros". Pobres ilusos, Cepeda, Telésforo Pedraza, Robertico Gerlein, los veremos en las urnas. Se quedaron mirando la bandera, pero el viento de las lentejas no la movió.
Los resultados de la Convención Nacional de mi partido son reconfortantes, le devolvieron la dignidad al Partido Conservador y le dan una alternativa al pueblo elector elevando a la mujer como posible ganadora que defienda el orden y el progreso, con disciplina y justicia contra la impunidad, que acabe con la violencia contra la mujer y que infunda el respeto por la diferencias sexuales.
ÑAPA. Iban alegres los conservadores santistas del directorio de Antioquia, en el aeropuerto por la mañana del domingo pasado, volvieron cabizbajos por la noche, sin el ministerio que les habían prometido. Lo siento por Juan Carlos Trujillo y compañía. Los otros convencionistas vinimos felices.
miércoles, 29 de enero de 2014
El conservatismo no está en venta. eltiempo.com
Por: FERNANDO LONDOÑO HOYOS |
Tomado de [www.eltiempo.com] Dirección URL : http://goo.gl/x70nTe
7:14 p.m. | 28 de Enero del 2014
La mermelada es empalagosa y no fragua, como las mezclas nobles.
“Lo primero que en la vida me ha parecido aprender no es a ganar la partida, sino a saberla perder”.
Lástima que el hermoso pensamiento de Juan Ramón Jiménez, que siendo muy niños recitábamos, no hubiera sido conocido por los parlamentarios conservadores que hasta ahora integraban la llamada Mesa de Unidad y que fueron destituidos fulminantemente por el máximo rector del conservatismo, que es su Convención Nacional.
Les quedó grande un gesto de grandeza. Y en lugar de aceptar magnánimos una derrota, lo que los hubiera enaltecido y reconciliado con su gente y con el país, acudieron a las triquiñuelas y vilezas que germinan en almas pobres cuando no les sonríe la fortuna.
Ellos, los parlamentarios conservadores, organizaron la convención, la reglamentaron, la convocaron y se creyeron dueños de su destino. Pero el pueblo conservador, lo que ahora llaman las bases del partido, se declaró en rebeldía, y con más que justos motivos. Porque desde el computador de Palacio quedó notificada la nación entera de cómo el partido se había vendido, y quedó en detalle el precio de la simonía, dicho en dinero y en puestos.
Esa forma de adhesión a Santos resultaba excesiva, irritante, despreciable. Y Santos y sus asesores midieron mal lo que el conservatismo significa, y por lo que seguirá valiendo mientras sobreviva. Su pensamiento nativo echa raíces en el ideario bolivariano, por lo que diríamos que su primera fuente de inspiración viene del Discurso ante el Congreso de Angostura. Su partida de nacimiento está escrita por José Eusebio Caro y Mariano Ospina Rodríguez en la declaración política más austera, elocuente y elevada que se escribió en América.
Pretender por unos billetes y unos puestos el partido de Rafael Núñez y Miguel Antonio Caro y Marco Fidel Suárez y Mariano Ospina Pérez y Laureano Gómez y Guillermo León Valencia es un error imperdonable de cálculo. Una pérdida total de las dimensiones de la historia, una torpeza sin límites.
Así que pasó lo que tenía que pasar. El partido se indignó y, guiado por su pasado y de cara a su porvenir, asumió el reto y llegó a la convención para reclamar lo suyo y sacar a fuetazos a los mercaderes de su honra.
Sobró a los convencionistas la silbatina para las palabras del senador Gerlein. Bastaba mostrarle su repugnancia y su dolor con la catarata de votos que luego les regalaron, a él y a sus cómplices, en la tarea de prostituir el Partido.
El Partido Conservador le dio al presidente Santos la más formidable paliza de que se tenga noticia en estos avatares de la política colombiana. Y rescató su libertad, y el sentido de su decoro y su derecho al futuro. Y la dosis alcanzó para los que estaban vendiendo tanto por un miserable plato de lentejas.
Como de pasada, con reafirmar sus principios tutelares y mostrar la madera de que ha sido hecho, confirmó su voluntad de poder, eligiendo candidata a la Presidencia de la República a Marta Lucía Ramírez. ¡Y qué elección! Una mujer intachable, ilustrada, brillante, de la que no se sabe si es más rico su pasado admirable o su futuro estelar.
¡Qué mal calcularon a sus copartidarios los huérfanos del poder! Tan mal como ahora buscan remedio en el basurero de las leguleyadas más indignas. Petro ya les copó esos espacios.
Pero eso es letra menuda. Los sustantivo es que el Partido Conservador ha tirado por la borda su vieja impedimenta y que, libre y expedito, se ha dado una nueva dirección, se ha trazado un rumbo, se ha propuesto metas más altas que su duelo, diremos parodiando a Pombo. Marta Lucía Ramírez ha recibido un mandato y lo cumplirá. Se trata de salvar el imponente edificio que amenaza ruina. Quien no acepte que el partido tiene voz y mando nuevo es porque no entiende nada de Política.
Fernando Londoño Hoyos
Tomado de [www.eltiempo.com] Dirección URL : http://goo.gl/x70nTe
7:14 p.m. | 28 de Enero del 2014
La mermelada es empalagosa y no fragua, como las mezclas nobles.
“Lo primero que en la vida me ha parecido aprender no es a ganar la partida, sino a saberla perder”.
Lástima que el hermoso pensamiento de Juan Ramón Jiménez, que siendo muy niños recitábamos, no hubiera sido conocido por los parlamentarios conservadores que hasta ahora integraban la llamada Mesa de Unidad y que fueron destituidos fulminantemente por el máximo rector del conservatismo, que es su Convención Nacional.
Les quedó grande un gesto de grandeza. Y en lugar de aceptar magnánimos una derrota, lo que los hubiera enaltecido y reconciliado con su gente y con el país, acudieron a las triquiñuelas y vilezas que germinan en almas pobres cuando no les sonríe la fortuna.
Ellos, los parlamentarios conservadores, organizaron la convención, la reglamentaron, la convocaron y se creyeron dueños de su destino. Pero el pueblo conservador, lo que ahora llaman las bases del partido, se declaró en rebeldía, y con más que justos motivos. Porque desde el computador de Palacio quedó notificada la nación entera de cómo el partido se había vendido, y quedó en detalle el precio de la simonía, dicho en dinero y en puestos.
Esa forma de adhesión a Santos resultaba excesiva, irritante, despreciable. Y Santos y sus asesores midieron mal lo que el conservatismo significa, y por lo que seguirá valiendo mientras sobreviva. Su pensamiento nativo echa raíces en el ideario bolivariano, por lo que diríamos que su primera fuente de inspiración viene del Discurso ante el Congreso de Angostura. Su partida de nacimiento está escrita por José Eusebio Caro y Mariano Ospina Rodríguez en la declaración política más austera, elocuente y elevada que se escribió en América.
Pretender por unos billetes y unos puestos el partido de Rafael Núñez y Miguel Antonio Caro y Marco Fidel Suárez y Mariano Ospina Pérez y Laureano Gómez y Guillermo León Valencia es un error imperdonable de cálculo. Una pérdida total de las dimensiones de la historia, una torpeza sin límites.
Así que pasó lo que tenía que pasar. El partido se indignó y, guiado por su pasado y de cara a su porvenir, asumió el reto y llegó a la convención para reclamar lo suyo y sacar a fuetazos a los mercaderes de su honra.
Sobró a los convencionistas la silbatina para las palabras del senador Gerlein. Bastaba mostrarle su repugnancia y su dolor con la catarata de votos que luego les regalaron, a él y a sus cómplices, en la tarea de prostituir el Partido.
El Partido Conservador le dio al presidente Santos la más formidable paliza de que se tenga noticia en estos avatares de la política colombiana. Y rescató su libertad, y el sentido de su decoro y su derecho al futuro. Y la dosis alcanzó para los que estaban vendiendo tanto por un miserable plato de lentejas.
Como de pasada, con reafirmar sus principios tutelares y mostrar la madera de que ha sido hecho, confirmó su voluntad de poder, eligiendo candidata a la Presidencia de la República a Marta Lucía Ramírez. ¡Y qué elección! Una mujer intachable, ilustrada, brillante, de la que no se sabe si es más rico su pasado admirable o su futuro estelar.
¡Qué mal calcularon a sus copartidarios los huérfanos del poder! Tan mal como ahora buscan remedio en el basurero de las leguleyadas más indignas. Petro ya les copó esos espacios.
Pero eso es letra menuda. Los sustantivo es que el Partido Conservador ha tirado por la borda su vieja impedimenta y que, libre y expedito, se ha dado una nueva dirección, se ha trazado un rumbo, se ha propuesto metas más altas que su duelo, diremos parodiando a Pombo. Marta Lucía Ramírez ha recibido un mandato y lo cumplirá. Se trata de salvar el imponente edificio que amenaza ruina. Quien no acepte que el partido tiene voz y mando nuevo es porque no entiende nada de Política.
Fernando Londoño Hoyos
domingo, 3 de febrero de 2013
Uribe mira hacia el Partido Conservador
La alineación de Uribe para la retoma del poder
Tomado del periodico El Tiempo de Bogotá
De izq.a der.: Álvaro Uribe, Óscar I. Zuluaga, Francisco Santos, dos directivos de la Sergio Arboleda, Marta L. Ramírez, Juan Carlos Vélez, Carlos Holmes Trujillo, Luis A. Ramos y José Félix Lafaurie.
Foto: Paola Benjumea / EL TIEMPOQuiere tener a conservadores de su lado para comicios del 2014. También mira otros partidos.
El expresidente Álvaro Uribe anda dedicado a afinar la alineación de su equipo de candidatos a la Presidencia y al Congreso, para ir por la retoma del poder en el 2014, como si se tratara de una gran final.
En su determinación de enfrentar al presidente Juan Manuel Santos y a su gobierno, como objetivos principales ("para derrotarlos", eso se dice en las reuniones de estrategia), hay acciones que deben ser observadas con mucha atención, porque esconden sorpresas. (Lea: 'Colombia piensa en grande', estrategia de Uribe para elecciones 2014).
Hechos como la presentación de sus presidenciables en sociedad, el pasado jueves en Santa Marta, dejan al descubierto un poco de eso.
No es gratuito que Uribe haya graduado a Óscar Iván Zuluaga, Francisco Santos, Carlos Holmes Trujillo y Juan Carlos Vélez como precandidatos presidenciales titulares, con todos los honores, ni que a los conservadores Marta Lucía Ramírez (quien ya le pidió a su partido la candidatura), Luis Alfredo Ramos y José Félix Lafaurie los haya dejado en la 'banca' para un segundo tiempo.
No parecía tan inocente que a Marta Lucía, Lafaurie y Ramos, todos con aspiraciones presidenciales, se los presentara como dirigentes nacionales invitados a la presentación de los precandidatos. (Lea: Expresidente Uribe divide a conservadores de cara a elecciones de 2014).
Esto se explica porque Uribe tiene la decisión de llevarse al Partido Conservador a la coalición promovida por el Centro Democrático, que él impulsa.
Rafael Guarín, estratega del nuevo movimiento, dijo que esperan que "los conservadores se inclinen para el uribismo".
Los 'azules' son una ficha indispensable en las movidas de Uribe para tratar de derrotar a Santos en las urnas. Son estratégicos, no solo porque la mayoría se identifica desde el punto de vista ideológico con el exmandatario, sino porque tienen una base de más de 2,5 millones de votos, determinantes para la contienda presidencial. Y, si faltaran razones, hay que decir que los herederos de Caro y Ospina, en su generación actual, son pragmáticos.
De manera que la misión encomendada por Uribe a Marta Lucía, a Ramos y a Lafaurie es traerse al partido, o lo que puedan de él, para derrotar a Santos.
El principal alfil del uribismo en el Congreso, Juan Carlos Vélez, explicó que "el Centro Democrático podría postular un candidato; el conservatismo, otro, y hacer una consulta interpartidista para tener una sola ficha".
Aunque los 'azules' hacen parte de la Unidad Nacional de Santos, hay líderes de ese partido que están de acuerdo con respaldar a Uribe. El senador José Darío Salazar aseguró que apoyar la reelección de Santos "sería suicidarse", por lo que "deberíamos hacer coalición con Uribe para devolverle al país el rumbo que traía". O sea que la estrategia está en marcha.
Pero no es el único que ya le jugó sus cartas al uribismo. La senadora Liliana Rendón incluso anunció que renunciaría al partido si no la dejan apoyar "de frente a Uribe".
La idea es que mientras los recién graduados presidenciables del Centro Democrático compiten para elegir a uno de ellos como líder uribista, hecho que según Zuluaga debe ocurrir antes de mitad de año, los conservadores hagan lo suyo, para que después las dos corrientes diriman su supremacía en las elecciones parlamentarias. Eso lo permite la ley y es parte de la 'hoja de ruta' de los uribistas.
"Las ideas de Uribe son absolutamente conservadoras. Por consiguiente, no hay que tener mayor estrategia para que los sectores conservadores lleguen donde Uribe", enfatizó Lafaurie.
Pero Uribe no tiene todo resuelto entre los conservadores. El presidente de esta colectividad, Efraín Cepeda, con significativa participación en el actual gobierno, le dijo a EL TIEMPO que "un partido con más de 160 años de historia no se deja llevar por uno que aún no ha nacido".
La estrategia del uribismo no tiene sus ojos puestos solo sobre los conservadores. También mira a 'la U' (a las bases, porque la mayoría de su dirigencia anda con Santos), y a los 'verdes', cada día más fragmentados.
De hecho, en el uribismo esperan que personas como Enrique Peñalosa, que acaba de renunciar a las directivas de su partido, y dirigentes de otras colectividades puedan ser fichados para esa final final, del 2014.
La lucha por el Legislativo
El pasado jueves, mientras presentaba a sus presidenciables en sociedad, en la Universidad Sergio Arboleda de Santa Marta, cientos de fervorosos seguidores le pedían en coro al expresidente Álvaro Uribe encabezar la lista para el Senado. También lo hicieron Luis Alfredo Ramos y Francisco Santos, quienes estaban en la mesa central.
Aunque Uribe no ha confirmado en público que asumirá ese desafío, cada día le queda más difícil rehusarlo. Uribe está jugado.
EDULFO PEÑA Y DANIEL VALERO
Redacción Política
Redacción Política
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Alvaro Uribe,
elecciones 2014,
Partido Conservador
miércoles, 26 de octubre de 2011
¡Pobre Partido Conservador!
Tomado de:El Colombiano http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/P/pobre_partido_conservador/pobre_partido_conservador.asp?CodSeccion=219
Si el
Polo se va quedando sin espacio para ejercer plenamente su papel de partido de
oposición, en el conservatismo sí que se agota el tiempo para volver a ser
cabeza de gobierno, dentro de las alternancias, propias de todo juego
democrático.
La situación del Partido Conservador es lamentable. Está sumido en una guerra intestina animada por sus jerarquías. Estas se pasan cuentas de cobro sin cancelación alguna. Carece de propósitos nacionales para unificar las diversas corrientes de opinión que se mueven en su interior, para alcanzar metas que reivindiquen su actual postración electoral. El agravio es el factor común que lo disocia.
El expresidente Pastrana insulta a José Darío Salazar, cabeza de la dirección nacional azul. Lo sindica de "cambiar las banderas por sábanas de motel", aludiendo a los lupanares que este habría conseguido a través de la Dirección de Estupefacientes para su explotación por parientes cercanos. Considera el hijo del doctor Misael que la dirección del conservatismo está en manos ilegítimas y su estructura corrompida. Vaticina que "la corrupción lo llevará a una gran derrota". Presagia el desastre.
Salazar no se queda mudo. Acusa a Pastrana de no haber podido el conservatismo levantar las banderas azules por el desastre del Caguán. Lo sindica de haber conducido al partido en su cuatrienio al desastre.
En ese ambiente de pugnacidad se mueve una colectividad disminuida como el conservatismo. Es un partido peregrino. Vive a la caza de a quién pegarse para que le suministren aire burocrático. En Bogotá, su candidato a la alcaldía tuvo que retirarse por falta de clientela y dirección. Desde hace años su logo está ausente del tarjetón. En Medellín, no aparece candidato azul alguno, cuando desde aquí esa colectividad marcó pautas en los grandes procesos de definiciones nacionales. Tuvo que encaramarse en las diferentes opciones que plantean partidos ajenos a su ideología.
En las grandes capitales ocurre algo similar. Su ausencia como alternativa de gobiernos locales es un hecho. Ni un milagro podría salvarlo de la debacle que se prevé para el resto de ciudades importantes del país. Se quedó petrificado en su vocación rural. Es un partido de cosecha ajena, no de siembra propia.
La mala dirección que lleva el conservatismo desde hace buen tiempo ha contribuido a su anemia electoral. Hoy tan solo el 8% de los encuestados en toda la nación confiesan ser conservadores. Cifra irrisoria que lo condena a no tener por mucho tiempo en la galería de los presidentes, rostros salidos de su propia cosecha. Carece de claridad ideológica. Se conforma con actuar como protagonista de relleno en el escenario de la emulación electoral. No se contenta con adquirir el billete entero sino en comprar fracciones. En vez de vivir a plenitud la democracia, prefiere vegetar por cuotas.
El conservatismo está contento con los puestos que le dio Santos en el gabinete. Satisfecho con las precarias coaliciones que ha hecho para estas elecciones, con el fin de obtener alguna burocracia al detal. Carece de ganas, de tesis, de hombres para volverse a constituir en alternativa real de poder.
Hace 54 años, el general Rojas Pinilla -sacado a empellones por el Frente Civil, movimiento que afortunadamente frustró su reelección presidencial- en el momento en que se despedía de sus subalternos, abrazado a su amigo el periodista Alberto Acosta, le confesaba, con melancolía inocultable, que lo que sentía con más dolor en esos momentos, era la suerte del conservatismo. ¡Pobre Partido Conservador! habría dicho el dictador, despojado de sus charreteras. Con el tiempo sus palabras resultaron proféticas. Hoy consagran sus palabras, los pugilatos entre sus "jefes" y la ausencia de sus candidatos en las mejores alcaldías del país.
La situación del Partido Conservador es lamentable. Está sumido en una guerra intestina animada por sus jerarquías. Estas se pasan cuentas de cobro sin cancelación alguna. Carece de propósitos nacionales para unificar las diversas corrientes de opinión que se mueven en su interior, para alcanzar metas que reivindiquen su actual postración electoral. El agravio es el factor común que lo disocia.
El expresidente Pastrana insulta a José Darío Salazar, cabeza de la dirección nacional azul. Lo sindica de "cambiar las banderas por sábanas de motel", aludiendo a los lupanares que este habría conseguido a través de la Dirección de Estupefacientes para su explotación por parientes cercanos. Considera el hijo del doctor Misael que la dirección del conservatismo está en manos ilegítimas y su estructura corrompida. Vaticina que "la corrupción lo llevará a una gran derrota". Presagia el desastre.
Salazar no se queda mudo. Acusa a Pastrana de no haber podido el conservatismo levantar las banderas azules por el desastre del Caguán. Lo sindica de haber conducido al partido en su cuatrienio al desastre.
En ese ambiente de pugnacidad se mueve una colectividad disminuida como el conservatismo. Es un partido peregrino. Vive a la caza de a quién pegarse para que le suministren aire burocrático. En Bogotá, su candidato a la alcaldía tuvo que retirarse por falta de clientela y dirección. Desde hace años su logo está ausente del tarjetón. En Medellín, no aparece candidato azul alguno, cuando desde aquí esa colectividad marcó pautas en los grandes procesos de definiciones nacionales. Tuvo que encaramarse en las diferentes opciones que plantean partidos ajenos a su ideología.
En las grandes capitales ocurre algo similar. Su ausencia como alternativa de gobiernos locales es un hecho. Ni un milagro podría salvarlo de la debacle que se prevé para el resto de ciudades importantes del país. Se quedó petrificado en su vocación rural. Es un partido de cosecha ajena, no de siembra propia.
La mala dirección que lleva el conservatismo desde hace buen tiempo ha contribuido a su anemia electoral. Hoy tan solo el 8% de los encuestados en toda la nación confiesan ser conservadores. Cifra irrisoria que lo condena a no tener por mucho tiempo en la galería de los presidentes, rostros salidos de su propia cosecha. Carece de claridad ideológica. Se conforma con actuar como protagonista de relleno en el escenario de la emulación electoral. No se contenta con adquirir el billete entero sino en comprar fracciones. En vez de vivir a plenitud la democracia, prefiere vegetar por cuotas.
El conservatismo está contento con los puestos que le dio Santos en el gabinete. Satisfecho con las precarias coaliciones que ha hecho para estas elecciones, con el fin de obtener alguna burocracia al detal. Carece de ganas, de tesis, de hombres para volverse a constituir en alternativa real de poder.
Hace 54 años, el general Rojas Pinilla -sacado a empellones por el Frente Civil, movimiento que afortunadamente frustró su reelección presidencial- en el momento en que se despedía de sus subalternos, abrazado a su amigo el periodista Alberto Acosta, le confesaba, con melancolía inocultable, que lo que sentía con más dolor en esos momentos, era la suerte del conservatismo. ¡Pobre Partido Conservador! habría dicho el dictador, despojado de sus charreteras. Con el tiempo sus palabras resultaron proféticas. Hoy consagran sus palabras, los pugilatos entre sus "jefes" y la ausencia de sus candidatos en las mejores alcaldías del país.
Etiquetas:
campaña 2011,
Partido Conservador,
Política conservadora
Ubicación:
Fredonia, Antióquia, Colombia
domingo, 16 de octubre de 2011
El médico Hernán Gaviria Quintero el mejor alcalde para Fredonia
Hernán Gaviria Quintero
Candidato por el Polo Democrático de Fredonia
Quince días faltan para la elecciones y nuestra decisión de a quién debemos elegir como alcalde de Fredonia ya está tomada. Entre todos los candidatos hemos seleccionado al médico Hernán Gaviria Quintero como l mejor opción para el regir los destinos de este importante municipio en el próximo cuatrienio.
¿Pero quién es Hernán Gaviria Quintero? Con gusto presentamos el perfil de este ilustre candidato:
Es Médico de la Universidad de Antioquia, Especialista en Salud Pública y en Gerencia de Servicios de Salud, Docente áreas de Postgrados en UNAULA (Especialización en Seguridad Social) y UCC- Quibdó(Especialización en Gerencia de la Seguridad Social y Proyectos en Salud)
Teniendo en cuenta su trayectoria académica y profesional, El Doctor Gaviria Quintero, ha presentado varias interesantes propuestas, que distan mucho de parecerse a las consabidas promesas electorales de las que ya estamos cansados. Estas propuestas las ha denominado: Líneas. Transcribimos fielmente una de ellas para que los electores se den cuenta de su bien estructurada fundamentación.
Para todos aquellos que quieran acompañar a nuestro candidato a la Alcaldía de Fredonia, suministramos las siguientes direcciones:
Información de contacto
| Dirección de correo electrónico |
|
|---|
hernanalcaldiafredonia@gmail.com
| |
| Teléfono: |
|---|
SEPTIMA LÍNEA
FORTALECIMIENTO INSTITUCIONAL Y BUEN GOBIERNO
Quizás uno de los elementos críticos del ejercicio democrático de la lucha por el poder, es el sometimiento al escrutinio público de la gestión de un gobernante, del señalamiento de eventuales desviaciones y las propuestas de reorientación de una administración. La credibilidad, la transparencia y la rendición de cuentas, son imperativos para preservar la institucionalidad.
La Agenda Ciudadana, puesta a consideración por la Constituyente Municipal de Fredonia, como reflejo de los procesos deliberatorios de las organizaciones sociales, anotó
Fortalecer la capacidad institucional y operativa del Ejecutivo con el propósito de atender oportunamente y con calidad las demandas ciudadanas, para ser eficaz y eficiente en la gestión pública estatal, propiciando la cultura de la rendición de cuentas y el acceso a la información pública, que permita informar y comunicar a la sociedad de las obras y acciones que realiza la administración municipal, para lograr la confianza ciudadana en las instituciones y organizaciones.
Quizás uno de los elementos críticos del ejercicio democrático de la lucha por el poder, es el sometimiento al escrutinio público de la gestión de un gobernante, del señalamiento de eventuales desviaciones y de propuestas de reorientación de una administración, como una de las principales acciones de legitimización del Estado.
La Gobernabilidad, componente básico de la legitimidad, se refiere al establecimiento de reglas claras de juego relacionadas con la transparencia, la equidad y la manera como se toman las decisiones de interés público. Las prácticas corruptas, clientelistas, demagógicas y politiqueras, hacen hoy parte del insistente reclamo de las organizaciones sociales, que han exigido a los partidos y movimientos políticos borrarlas de sus prácticas electorales y agitacionales y con mayor énfasis a quienes corresponda, producto de la propuestas ganadoras, ejercer el mandato gubernamental.
La ineficiencia e ineficacia en los procedimientos de los funcionarios de cualquier nivel, la poca calidad en la atención al ciudadano, los deficientes controles de los mecanismos de control interno, la poca o nula evaluación de cuentas o la poca capacidad de control ciudadano de la gestión pública, deben ser objeto permanente de debate público y de constante medición, como única forma de lograr un ambiente de aceptación general hacia lo público y de una constante preocupación por todas las autoridades y gobernantes.
Las encuestas de percepción ciudadana y la facilitación de construcción de indicadores de transparencia, son formas de validar la gobernabilidad. Las veedurías ciudadanas deberían diseñar, no solo los mecanismos de control, sino los instrumentos de medición.
Compartimos la inquietud planteada en La Agenda Ciudadana de la Constituyente Municipal de Fredonia, como reflejo de los procesos deliberatorios de las organizaciones sociales,
Fortalecer la capacidad institucional y operativa del Ejecutivo con el propósito de atender oportunamente y con calidad las demandas ciudadanas, para ser eficaz y eficiente en la gestión pública estatal, propiciando la cultura de la rendición de cuentas y el acceso a la información pública, que permita informar y comunicar a la sociedad de las obras y acciones que realiza la administración municipal, para lograr la confianza ciudadana en las instituciones y organizaciones
DIAGNÓSTICO
Se percibe una deslegitimación del Estado a nivel del gobierno municipal, por sus prácticas politiqueras y corruptas, por procesos de participación individualistas y clientelistas, por ausencia de cultura ciudadana, que generan desconfianza en lo público.
LA PROPUESTA
7.1.1. Fortalecer la gestión pública a través de un riguroso Sistema Municipal de Planeación y un Sistema Municipal de Promoción al Control Social, que incluya programas de formación ciudadana para el desarrollo local y construcción de lo público, promoción y apoyo a la organización ciudadana para la vigilancia de lo público.
7.1.2. Fortalecer la Planeación y Presupuestos Participativos.
7.1.3. Comunicación permanente por todos los medios, de la orientación, ejecución, logros y resultados de la Gestión Pública.
7.1.4. Fortalecer la transparencia y desarrollo institucional, que implica el fortalecimiento de la capacidad administrativa, el control social, la promoción de una administración cercana a la comunidad, y la imposición a todos los funcionarios la cultura y el desarrollo organizacional.
7.1.5. Establecer una pedagogía de comunicación pública y de cercanía con la comunidad.
En la construcción del Plan de Desarrollo, incorporaremos las propuestas de Agenda Ciudadana de la Constituyente,
. Que la administración municipal tenga capacidad para administrar de manera eficiente y con máximatransparencia los asuntos públicos.
. Que cada una de las secretarías y oficinas de la administración sea atendida por funcionarios profesionales y técnicos idóneos, los cuales han sido seleccionados por sus propios méritos (meritocracia).
. Cumplimiento de los programas pactados en el plan de gobierno y en el Plan de Desarrollo Municipal
. Gobernar con fundamentos éticos basados en: Honestidad, respeto para la comunidad, transparencia en el manejo de los recursos públicos, equidad en la prestación de servicios y la asignación de recursos
viernes, 23 de septiembre de 2011
Paula A Palacio Salazar
href="http://www.example.com/scoop_article_2.html" <link rel="standout" />
Mirando la lista de candidatos al Concejo de Medellin, me he detenido en Paula A Palacio, quien en nombre del Directorio Conservador aspira a una curul en esta corporación.
Por su hoja de vida, preparación experiencia y juventud, sin duda alguna, en ella los electores encontraran a la persona ideal para llevar nuestra representación.
Nació en Medellin, el 23 de junio de 1983, soltera, de profesión Ingeniera civil, especialista en Gestión Publica.
En el año de 2008 fue asesora del Congreso de la República, en la Comisión segunda de Defensa y Seguridad Nacional con el Senador Manuel Ramiro Velasquez.
En el año de 2008 fue elegida por voto popular en el Directorio Conservador de Antioquia.
En el año de 2006 fue elegida Coordinadora de Nuevas Generaciones del Partido Conservador de Antioquia.
En el año 2007 fue Seleccionada como lider joven por la fundación alemana Konrad Adenauer para realizar intercambio sociopolítico en la Republica Alemana.
En el Año 2007 fue Gerente de la campaña politica que llevo a David Alfredo Jaramillo a la Asamblea de Antioquia.
En el año 2005. Elegida por voto popular para el Directorio Municipal Conservador.
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